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Obras en rutas clave generan caos vial y golpean al turismo en temporada alta

Viajar hacia los principales destinos turísticos del país se ha vuelto cada vez más complicado para miles de visitantes y trabajadores del sector. Las obras que se ejecutan en varias rutas estratégicas están provocando largas presas y tiempos de traslado que, en algunos casos, superan las nueve horas.



Las intervenciones se concentran en tres vías fundamentales que conectan el Valle Central con zonas costeras: la Costanera Sur, la Interamericana Norte hacia Guanacaste y la ruta 32 que comunica con Limón. Aunque las autoridades señalan que los trabajos son necesarios para modernizar la infraestructura y evitar riesgos mayores, la coincidencia de proyectos en plena temporada alta ha generado fuertes críticas.

La situación más compleja se registra en el puente sobre el río Tárcoles, donde el tránsito se mantiene alternado en un solo carril. Este escenario ha provocado extensas filas de vehículos y largas esperas para quienes viajan hacia destinos como Jacó, Manuel Antonio o Uvita.


El Ministerio de Obras Públicas y Transportes anunció que el paso por ambos carriles del puente se restablecerá el sábado 7 de marzo, aunque las labores de reparación continuarán durante aproximadamente dos meses más. Según estimaciones oficiales, los trabajos en esa estructura finalizarían en mayo.

Otra zona con congestionamientos es el tramo entre Barranca y Limonal, en la Interamericana Norte, donde se retomaron obras de ampliación desde enero. Aunque las autoridades aseguran que la intervención se realiza en los costados de la carretera, la movilización de maquinaria provoca interrupciones que pueden extender el recorrido de 50 kilómetros a más de dos horas.


La ruta 32 también enfrenta complicaciones debido a trabajos de estabilización en taludes de la zona montañosa. Estas obras obligan a aplicar pasos regulados durante el día, lo que incrementa las presas para quienes se trasladan entre San José y el Caribe.


Empresarios del sector turístico aseguran que la situación ya está afectando la experiencia de los visitantes. Representantes de compañías de renta de vehículos indican que han recibido múltiples quejas de turistas que incluso han perdido vuelos debido a los atrasos en carretera.


Organizaciones del sector también advierten que estas dificultades empiezan a reflejarse en comentarios y reseñas de viajeros en plataformas digitales, lo que podría afectar la reputación del país como destino turístico.

Las complicaciones no solo impactan a los visitantes. Trabajadores de hoteles y empresas turísticas también enfrentan retrasos en sus desplazamientos, por lo que algunas compañías han ajustado horarios laborales o han buscado alternativas de transporte, incluso utilizando lanchas para reducir los tiempos de traslado.

El sector turístico reconoce la necesidad de mejorar la infraestructura vial, pero insiste en que las obras deberían ejecutarse con una planificación más escalonada para reducir el impacto sobre la actividad económica y la experiencia de quienes visitan el país.


Por su parte, el ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, defendió las intervenciones y aseguró que se trata de proyectos urgentes que no podían seguir postergándose. Según el jerarca, muchas de estas estructuras pasaron años sin mantenimiento, lo que obliga ahora a realizar trabajos de mayor envergadura.

Mientras avanzan las obras, autoridades y empresarios coinciden en una recomendación para los viajeros: planificar los trayectos con suficiente anticipación y evitar los horarios de mayor congestión para reducir el impacto de las presas en carretera.

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