top of page

Apreciación del colón reduce presión de la deuda, pero enfría la recaudación fiscal en Costa Rica

El comportamiento reciente del tipo de cambio en Costa Rica está generando efectos mixtos sobre las finanzas públicas. Mientras la apreciación del colón reduce el costo en moneda local de la deuda denominada en dólares, también comienza a reflejarse en un menor dinamismo de la recaudación tributaria.


Especialistas señalan que cuando el colón se fortalece frente al dólar, las obligaciones externas del Estado se abaratan al momento de convertirlas a moneda local. Este efecto representa un alivio contable para el Gobierno Central, ya que el monto que debe registrarse y pagarse en colones disminuye. De acuerdo con análisis citados por autoridades fiscales, si el nivel actual del tipo de cambio se trasladara a escenarios previos con un dólar más alto, el peso de la deuda pública podría aumentar varios puntos en relación con el producto interno bruto.


El ministro de Hacienda, Rudolf Lücke, explicó que el comportamiento cambiario también influye en el precio de los bienes importados y en la dinámica inflacionaria. Según el jerarca del Ministerio de Hacienda, una inflación baja o cercana a cero reduce el crecimiento nominal de la economía y, por lo tanto, modera la expansión de la deuda medida en proporción al PIB.


No obstante, el efecto positivo en el frente de deuda tiene un contrapeso en los ingresos fiscales. Cuando las empresas declaran el impuesto sobre la renta en dólares, la conversión a colones se realiza al tipo de cambio vigente. Si el dólar está más barato, el monto final que recibe el fisco se reduce, aun cuando la empresa reporte el mismo ingreso en moneda extranjera. Esta dinámica, según el economista Daniel Ortiz, implica una menor captación real para el Estado.


El mismo fenómeno ocurre con el impuesto al valor agregado. Muchos bienes y servicios tienen precios fijados en dólares; al apreciarse el colón, su valor en moneda local disminuye. Como el IVA se calcula sobre ese precio final, la base imponible se reduce y el ingreso tributario tiende a desacelerarse.


Las estadísticas fiscales reflejan este enfriamiento. Los ingresos del Gobierno alcanzaron aproximadamente ¢6,6 billones en 2025, un crecimiento de apenas 0,7% frente al año previo. Aunque la cifra sigue siendo positiva, evidencia una desaceleración significativa respecto a los aumentos de doble dígito observados tras la recuperación económica posterior a la pandemia.


Al desagregar los datos por actividad económica, algunos sectores sensibles al tipo de cambio presentan retrocesos. Las actividades inmobiliarias, el turismo, la manufactura y el comercio registraron caídas o variaciones mínimas en la recaudación del impuesto sobre la renta, reflejando el impacto indirecto del fortalecimiento del colón.


El exministro de Hacienda Elian Villegas advierte que, en el largo plazo, un tipo de cambio bajo puede encarecer al país como destino turístico. Si los visitantes deben gastar más dólares para cubrir sus gastos en Costa Rica, podrían optar por otros destinos con precios más competitivos, lo que afectaría el empleo y la actividad económica vinculada al turismo y la construcción.


Por ahora, el Banco Central de Costa Rica mantiene el monitoreo del mercado cambiario mientras el dólar se ubica por debajo de los ¢500, niveles que no se observaban desde hace cerca de dos décadas. En ese contexto, el Gobierno enfrenta un escenario de doble filo: menor presión en la deuda externa, pero un crecimiento más lento en la recaudación tributaria.

Comentarios


bottom of page