Estudio revela que subir impuestos al tabaco podría reducir fumadores jóvenes en Costa Rica
- Por Daniel Johnson
- hace 2 días
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Nuevos estudios elaborados por la Red Nacional Antitabaco (RENATA), en conjunto con especialistas de la Universidad de Costa Rica, la Universidad Nacional de Costa Rica y la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile, concluyen que aumentar los impuestos a los productos de tabaco podría retrasar la edad en que los jóvenes comienzan a fumar en Costa Rica. El análisis sostiene que el precio de los cigarrillos influye directamente en el momento en que las personas inician el consumo.

Según los investigadores, cuando los productos de tabaco se encarecen, disminuye la probabilidad de que niños y adolescentes empiecen a fumar. Además, quienes llegan a iniciar el consumo tienden a hacerlo a una edad más tardía, lo que reduce el riesgo de desarrollar dependencia a largo plazo.
El estudio también advierte que el tabaquismo representa una carga significativa para el sistema sanitario costarricense. Actualmente el país destina más de ¢300.000 millones anuales a la atención de enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco, entre ellas cáncer, afecciones respiratorias crónicas y enfermedades cardiovasculares.
Los especialistas señalan que el país mantiene prácticamente sin cambios los impuestos al tabaco desde 2012. Actualmente estos tributos representan cerca del 55% del precio final del cigarrillo, mientras que la Organización Mundial de la Salud recomienda que alcancen al menos el 75% para lograr un impacto relevante en la reducción del consumo.
En este contexto, en la Asamblea Legislativa se discute el proyecto de Ley para la Responsabilidad Social del Consumo de Tabaco, que propone aumentar y unificar los impuestos a estos productos. La iniciativa cuenta con respaldo de organismos internacionales como el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que consideran el incremento tributario como una herramienta efectiva para mejorar la salud pública.
Los investigadores enfatizan que retrasar el inicio del consumo es una de las estrategias más efectivas para reducir el tabaquismo en el largo plazo, ya que también disminuye la cantidad de cigarrillos consumidos por quienes ya han iniciado el hábito.




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