La devastadora realidad de la educación inclusiva en nuestro país.
- La Tercera ™

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Autora: Alessandra Balma Chaves, estudiante de economía UNA.
Creo que como ticos todos sabemos que Costa Rica tiene un costo de vida bastante
alto, siendo comparado con países europeos, ¿pero qué pasa con nuestra educación?
Por fortuna como costarricenses contamos con el MEP (Ministerio de Educación
Pública), ya que en un caso hipotético de que no fuera así, según datos del MEP entre
el 88% y el 90% de la población no tendría acceso a la educación, que sin duda alguna
tiene sus pros y sus contras, sí, Costa Rica un sistema educación desactualizado que
después de la pandemia se ha venido abajo drásticamente, por eso, muchas familias
que tienen los recursos prefieren optar por una educación privada, pero al menos se
puede decir que existe uno, ya que hay muchos países que no pueden decir lo mismo,
sin embargo, eso no excluye a las familias de tener que pagar costos adicionales como
la alimentación, transporte o materiales extra, un estudiante promedio de una escuela
pública según el INEC puede gastar entre unos ₡40,000 a ₡80,000 mensuales,
claramente sin incluir los costos de matrícula que tendría una escuela privada, que
según el INEC son entre unos ₡150,000 a unos ₡500,000 mensuales incluyendo todos
los gastos extra.
Son costos considerables, ahora imagínense, ¿qué pasa con los estudiantes en
situación de discapacidad en nuestro país? existen estudiantes con discapacidades
tanto físicas como cognitivas como lo son (el autismo, síndrome de Down, TDHA,
disléxica, no videntes, sordos, entre otras), que según los datos oficiales del MEP, se
estima que entre el 2% - 3% de los estudiantes en nuestro país tienen algún tipo de
discapacidad registrada.
Las familias, además de los costos que ya requiere una educación básica, tienen que
asumir costos extras, ya que la mayoría de las instituciones no tienen o ofrecen
profesionales capacitados para atender a los jóvenes, que la mayoría de ellos,
dependiendo de su necesidad, necesitan equipos multidisciplinarios(psicólogos,
psicopedagogo, sombras, intérpretes u otro tipo de profesionales), y en caso de que un
joven requiera de todos estos apoyos,según datos de colegios profesionales
especializados en estas áreas puede representar un gasto adicional de varios cientos
de miles de colones para las familias costarricenses, eso sin tener en cuenta lo que
podrían costar los medicamentos o materiales adicionales como los son los (audífonos
de cancelación de ruidos, bastones, cobijas de peso, etc.).
Y las instituciones que sí lo tienen, en caso de las privadas, los costos van dirigidos
directamente a las familias, pero del otro lado, en la parte pública, la situación es aún
más complicada, ya que las pocas instituciones que sí tienen servicio de atención
temprana o plan nacional no tienen presupuesto, por la falta de conocimiento de las
necesidades de esta población, otros ni tan siquiera son aceptados por sus
condiciones, esto no discrimina clases sociales, ya que sucede tanto en públicas como
en privadas, sin embargo, esto sucede más en privadas, ya que ellos se pueden dar el
lujo de no aceptarlos, sin embargo, a pesar de que no se debería, ya que la educaciónes un derecho, en las públicas también es visto, aunque en menor cantidad, y la otra
parte de esta población suele desertar porque no suelen sentirse aceptados.
Causando que la mayoría de ellos no puedan tener acceso a la educación, a pesar de
que muchos de ellos tengan mucho potencial para llegar muy lejos, no logrando su
independencia económica, siendo una carga económica para sus familias, ya que
como la mayoría de ellos no terminan la secundaria o incluso la escuela, y la mayoría
que sí lo logra y se inscribe a los exámenes de admisión según el (CONARE) solo el
2% es aceptado.
Y las familias que logran sobrepasar todas las dificultades no logran mantener el estilo
de vida por mucho tiempo más, ya que en ocasiones no tienen solo un hijo y en
algunos casos son ambos o todos que pueden tener algún tipo de discapacidad,
teniendo golpe en el bolsillo, causando que pasen a sus hijos a sistemas públicos o en
ocasiones no pudiendo costear una educación del todo, ya que si tienen a sus hijos en
sistemas de educación públicos o privados los costos podrían triplicarse, claramente
sin incluir la canasta básica necesaria en cada hogar, siendo un costo de vida imposible
de mantener a largo plazo.
Suena algo irónico, ya que a pesar de que se dice que nuestro país abolió el ejército
para poder tener una mejor educación, hoy en día la educación en este país suena más
como un privilegio que como un derecho.




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