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Supén enciende alerta por exposición del IVM a deuda estatal

La Superintendencia de Pensiones emitió una señal preventiva a la Caja Costarricense de Seguro Social sobre la estructura de inversiones del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte. El foco estratégico está en la elevada concentración de la reserva en bonos del Gobierno Central, un factor que incrementa la vulnerabilidad frente al riesgo país.



Al 31 de mayo del 2025, último dato disponible debido a la transición contable hacia el sistema ERP-SAP, la reserva del IVM sumaba ¢2,6 billones. De ese total, un 76%, equivalente a ¢2 billones, estaba colocado en títulos emitidos por el Ministerio de Hacienda. Desde la óptica técnica del supervisor, avanzar hacia una mayor diversificación permitiría mitigar la exposición y alinear el portafolio con el perfil actuarial del fondo.

La entidad fiscalizadora subrayó que, aunque el IVM no está sujeto a las mismas trayectorias regulatorias que los fondos complementarios, resulta conveniente ampliar la variedad de instrumentos financieros. Una concentración tan marcada en deuda soberana ata el desempeño del régimen a la salud fiscal del Estado.

El señalamiento se produce en un entorno de tensión financiera.


El Gobierno Central mantiene una deuda con el IVM por ¢778.291 millones en cuotas estatales, según los estados financieros del régimen. Esta situación ha obligado a utilizar rendimientos e incluso capital para cubrir obligaciones con 393.000 beneficiarios.

Durante el 2025, la Gerencia de Pensiones destinó la totalidad de los intereses generados, cerca de ¢250.000 millones, y tomó ¢50.000 millones adicionales de la reserva para pagar pensiones y aguinaldos. El gerente Jaime Barrantes advirtió que, si persiste el faltante presupuestario estimado en ¢10.000 millones para el 2026 y no se cancelan montos pendientes, podría recurrirse nuevamente al fondo.


Expertos coinciden en que diversificar puede mejorar retornos, pero no corrige el problema estructural de sostenibilidad. El exsuperintendente Edgar Robles indicó que el régimen atraviesa una etapa de desacumulación, donde el peso de los rendimientos será cada vez menos determinante si se continúa erosionando el capital.


En la misma línea, Javier Cascante recordó que el diseño ideal contempla financiar jubilaciones con cuotas obrero patronales mientras se fortalece la reserva como colchón actuarial. Consumir intereses y principal reduce la capacidad de generación futura y compromete el horizonte del régimen.

Los estados financieros evidencian que más del 85% de la reserva está invertida en instrumentos del sector público, incluyendo colocaciones en el Banco Central de Costa Rica y otras entidades estatales. La participación privada es significativamente menor.


En mayo del 2025, el IVM concretó por primera vez inversiones en bonos del Tesoro de Estados Unidos, por ¢5.000 millones, marcando un hito en la internacionalización del portafolio casi una década después de la autorización de la Junta Directiva.


A nivel sistémico, el más reciente informe del Sistema Financiero Nacional presentado el 12 de febrero por la Supén muestra que los activos del Sistema Nacional de Pensiones alcanzan el 55% del PIB, con predominio de colocaciones en el sector público. No obstante, se observa un mayor dinamismo en instrumentos internacionales frente al año anterior.

El desafío estratégico para el IVM pasa por equilibrar rentabilidad, liquidez y gestión de riesgo, en un contexto donde la disciplina fiscal del Estado y el rediseño estructural del régimen son variables críticas para su sostenibilidad de largo plazo.

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