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Mercado cambiario marca máximo histórico y consolida superávit estructural

El mercado cambiario costarricense alcanzó en 2025 un punto de inflexión. Según el Banco Central de Costa Rica, el monto negociado sumó $72.814 millones, el registro más alto de la serie y equivalente a cerca del 70% del producto interno bruto, que ascendió a $102.905 millones al dolarizarlo.

La cifra superó en $1.356 millones el dato de 2024 y se ubicó muy por encima del promedio anual de la última década, que fue de $49.269 millones. En términos estructurales, el promedio transado pasó de $41.556 millones entre 2015 y 2022 a $69.836 millones en el trienio 2023-2025, lo que representa un crecimiento de 68%.



Este mayor dinamismo se tradujo en una presión sostenida a la baja sobre el tipo de cambio. El dólar cerró recientemente en ¢481,78 en el Mercado de Monedas Extranjeras, su nivel más bajo desde 2007. De acuerdo con el Informe de Política Monetaria de enero de 2026, la abundancia relativa de divisas permitió al banco central cubrir necesidades del sector público no bancario, fortalecer reservas y contribuir al blindaje financiero.


El mercado cambiario integra las operaciones en ventanilla realizadas por intermediarios financieros y las transacciones en Monex. El mercado privado, conocido como ventanilla, concentra el mayor peso y está vinculado al comercio de bienes y servicios, salarios, dividendos, remesas e inversión directa.

Especialistas del sector financiero coinciden en que el fenómeno responde a un cambio estructural. El creciente protagonismo de las empresas bajo régimen de zona franca, que generan ingresos en dólares pero asumen una parte significativa de sus costos en colones, incrementa de manera permanente la conversión de divisas. A ello se suma el auge de la inversión extranjera directa y la consolidación de sectores como dispositivos médicos.


Desde la óptica de gestión de portafolios, el flujo constante de dólares presiona el mercado: cuando el tipo de cambio baja, las empresas requieren mayores montos de divisas para cubrir obligaciones en colones, lo que mantiene una oferta elevada y consolida la tendencia apreciatoria.


Entre 2015 y 2025, las ventanillas representaron el 86,8% del total negociado. Solo en 2025 concentraron el 87,6%, con $63.176 millones transados. Además, el superávit promedio en ventanillas pasó de $1.549 millones entre 2015 y 2022 a $6.971 millones en los tres años siguientes, reflejando una oferta neta creciente.

En paralelo, Monex incrementó su participación por encima del 11,7% desde 2022, influido por la actuación del banco central como comprador neto de divisas para el sector público y la acumulación de reservas.

El consenso técnico apunta a que, salvo un choque externo relevante, la economía costarricense enfrenta una nueva realidad cambiaria. El modelo productivo, apalancado en exportaciones de alto valor agregado y servicios bajo regímenes especiales, tiende a generar estructuralmente más dólares de los que demanda, configurando un mercado superavitario con impactos directos en la competitividad y la política monetaria.

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